jueves, 4 de abril de 2013

¡Venezuela, a votar de nuevo!


A partir del martes pasado, las calles de Venezuela se vuelven a llenarse de propaganda política, debido a que se inició la campaña electoral por la presidencia, la cual está dominada por el candidato oficialista Nicolás Maduro y el postulado de la oposición, Henrique Capriles.

Asimismo, a pesar del fallecimiento del presidente Hugo Chavez, no deja de estar presente en esta campaña, su rostro junto al mensaje “Maduro desde mi corazón” conforman la imagen de la propaganda oficialista. Lo que evidencia la estrategia de incidir directamente en quienes aún sienten pena por la muerte del mandatario.

Tanto Maduro como Capriles anunciaron el inicio de su campaña en el estado Barinas, tierra natal del líder revolucionario, lo que causo un descontento en el chavismo y se atrevieron a llamar “copión” a Capriles, pero con qué moral lo acusan si ellos mismos hace unos meses copiaron el uso de la gorra tricolor que fue símbolo de la oposición desde la pasada campaña por la presidencia.

Por otra parte, esperanza es la palabra clave del discurso de Capriles, este candidato se ha enfocado en motivar a los electores para que tengan la valentía de ejercer el voto, les promete una nueva Venezuela, aspira que todos estén unidos, se sientan orgullosos de su país y no que quieran emigrar por tan un gobierno ineficiente.

El hecho es que ambos candidatos tienen el reto de lograr en menos de dos semanas movilizar la mayor cantidad de votantes, y para ello se apoyaran en desprestigiar a su adversario, Maduro se basa en las acciones de los pasados mandatarios opositores y su relación con EE.UU, y Capriles en todas las fallas de los casi 14 años de gobierno continuo que ha tenido el oficialismo. 

1 comentario:

  1. Evidentemente esta débil en cuanto a estilo y redacción. ¿Qué es eso de decir.." pero con qué moral etc..". No puedes escribir conforme piensas. Para ello, debes utilizar las reglas gramaticales. Muchas fotos, poco texto. Y se trata de un artículo interpretativo, donde además, así como en el reportaje, la gran ausente es precisamente la interpretación.

    ResponderEliminar